Más de un millar de trabajadores se han manifestado por las calles de Vigo en el primer día de huelga convocada por CC.OO., CIG y UGT en el sector del Metal. La protesta se debe al bloqueo en la negociación del convenio provincial, el cual afecta a unos 30.000 trabajadores de diversos sectores como astilleros, auxiliares de naval y automoción, fontanería, electricidad, entre otros.
Los manifestantes, liderados por el secretario xeral de la CIG, Paulo Carril, partieron de la zona de Beiramar, donde se encuentran los principales astilleros de la ciudad. La marcha contó con un amplio despliegue de unidades policiales antidisturbios y se unieron más trabajadores y piquetes en la zona de Plaza de América. El recorrido culminó en la delegación de la Xunta, donde se llevó a cabo una asamblea.
Xulio Fernández, responsable comarcal de CIG Industria, destacó que la huelga fue un total éxito según la información recopilada de los piquetes y delegados de los centros de trabajo de la provincia. Instó a la patronal a abandonar la sinrazón y a negociar de manera justa para atender las reivindicaciones del sector.
Por su parte, Rodolfo Otero, portavoz de CC.OO., recordó que el acuerdo para el convenio no estaba lejos, pero enfatizó en la necesidad de que los trabajadores reciban un reconocimiento por parte de la patronal. Destacó la vulnerabilidad del sector en cuanto a seguridad laboral, especialmente en la industria naval, con un alto riesgo de accidentes.
Cristian González, portavoz de UGT en la mesa de negociación, mencionó que el convenio del Metal de Pontevedra siempre ha sido un referente y que es necesario demostrarlo tanto en el salario como en las condiciones de trabajo. Expresó su preocupación por el aumento de la precariedad y el estrés térmico, y señaló la importancia de incluir estas cuestiones en el convenio para proteger la salud de los trabajadores.
En resumen, la jornada de huelga en el sector del Metal en Pontevedra ha sido un llamado a la dignidad y al respeto por parte de los trabajadores, quienes buscan que la patronal reconozca sus condiciones laborales y se sienten a negociar de manera justa y equitativa.
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