El Concello de Vigo está celebrando el centenario de la donación del Pazo – Museo Quiñones de León con la inauguración de la exposición inédita «Os últimos marqueses: Historia do Pazo de Castrelos, 1896–1934». Esta muestra conmemorativa ofrece una fascinante mirada a la historia del pazo durante el período conocido como «de los últimos marqueses», entre 1875 y 1934, una etapa crucial para comprender la transformación de la casa y su posterior entrega a la ciudad.
La exposición es el resultado de más de una década de exhaustiva investigación, coordinada por el museo municipal y con la colaboración de especialistas del Reino Unido, la Universidad de Santiago de Compostela y el actual Marqués de Valadares, autor de varias publicaciones sobre la historia familiar.
Para reconstruir la apasionante historia del Pazo de Castrelos, la muestra reúne piezas de las colecciones municipales, muchas de las cuales han sido adquiridas recientemente por donación o en subastas internacionales en Francia y el Reino Unido, así como obras y documentos cedidos temporalmente por colecciones privadas de España, Irlanda y el Reino Unido.
El alcalde ha destacado la importancia de esta exposición para Vigo, no solo a nivel local, sino también nacional e internacional. Se ha resaltado el valor del pazo en sí, junto con sus jardines, auditorio y parque, como algo excepcional. Por su parte, el comisario de la exposición ha transmitido con emoción la relevancia de la historia que narra el Pazo de Castrelos y ha elogiado que este sea un proyecto para la ciudad.
El relato expositivo comienza con el donante del pazo, Fernando Quiñones de León, Marqués de Alcedo, quien junto con su segunda esposa, la pintora Antonia de Bañuelos, realizó importantes reformas en el edificio y los jardines. Continúa con la figura de su hijo, Fernando Quiñones de León, Marqués de Mos y Valadares, y su esposa Maryanne Whyte, quienes dotaron a Castrelos de un espíritu renovador y cosmopolita. Finalmente, entre 1925 y 1931, la historia se completa con la presencia de Maryanne Whyte y su segundo marido, el militar irlandés Cecil Allanson, hasta que en 1934 el Concello se convierte en propietario efectivo del inmueble, abriendo el Museo «Quiñones de León» tres años más tarde.
La inauguración de la exposición contó con una amplia representación de descendientes de las familias históricamente vinculadas al Pazo de Castrelos. Además, se contó con la presencia de personas relacionadas con la historia más íntima del pazo, quienes quisieron compartir este emotivo día de recuerdo y reconocimiento.
La exposición reivindica el carácter de casa-museo del Pazo de Castrelos y se plantea como la base de su futura exposición permanente, en el marco de la remodelación integral de la red de museos municipales de Vigo.
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